Años atrás, los principales riesgos que aquejaban a las empresas eran los virus y troyanos. Estas amenazas todavía persisten, sin embargo hoy los ataques son más dirigidos y tienen por objetivo extraer información sensible.
Estos son los más frecuentes:
Ataques de phishing
El phishing es un tipo de ciberataque cuyo objetivo es robar datos confidenciales, incluyendo nombres de usuario, contraseña, datos de tarjetas de crédito, entre otros. Para ello, los atacantes se comunican suplantando a entidades de confianza, y en la mayoría de casos hacen que la víctima introduzca información en un sitio web falso.
Ransomware
El Ransomware o “secuestro de datos” es un tipo de software dañino que infecta los sistemas informáticos y cifra los archivos para impedir que puedas acceder a ellos de nuevo. Cuando el ataque es consumado, los delincuentes exigen el pago de un rescate para restaurar el acceso. Pueden llegar a generar grandes pérdidas de datos si no cuentas con copias de seguridad.
Malware
Malware es la abreviatura de software malicioso. En esta categoría encontramos los ya mencionados virus, además de troyanos, gusanos, spyware, entre otros. Estos programas pueden realizar diversas funciones, como robar información confidencial, alterar funciones, monitorear la actividad de los usuarios sin permiso, etc.
Inyección SQL
La inyección SQL es una vulnerabilidad de seguridad web que ocurre cuando una aplicación procesa de manera insegura los datos ingresados por el usuario, permitiendo a un atacante interferir en las consultas que el sistema realiza a su base de datos. Esto puede resultar en el acceso, modificación o eliminación de datos confidenciales.
Ataques DoS y DDoS
Los ataques de Denegación de Servicio (DoS) y su versión masiva, DDoS (Distribuido), tienen como principal objetivo dejar un sistema o recurso de red inaccesible para sus usuarios. Para ello, los atacantes inundan los servidores o sitios web con solicitudes falsas o datos artificiales, a fin de saturarlos y limitar su capacidad de procesamiento.
Ataque a cadena de suministro
En estos casos, los ataques no van dirigidos directamente a la empresa, sino a sus proveedores externos (SaaS, servicios en la nube, agencias de facturación, etc.). De esa forma, pueden obtener acceso a varias organizaciones al mismo tiempo. Esta modalidad se ha vuelto muy común, ya que amplía de forma considerable las operaciones de los delincuentes.
Checklist básico: ¿Qué medidas de ciberseguridad son esenciales para las Pymes?
Existen medidas que puedes poner en práctica desde ahora para proteger tu empresa. Veamos cuáles son las más importantes.
Protege tus cuentas
Activa la autenticación multifactor, para que los usuarios utilicen al menos dos pruebas independientes al momento de iniciar sesión.
Prioriza la protección de las cuentas administrativas o que gestionen datos sensibles
Utiliza un gestor de contraseñas para generar y almacenar claves de acceso únicas para cada una de tus cuentas.
Limita el uso de cuentas compartidas y asegura todas las que utilices en tu negocio.
Procura que cada usuario pueda acceder únicamente a la información que necesita para desempeñar sus labores.
Protege tus dispositivos
Activa las actualizaciones automáticas para tus dispositivos y software.
Crea e implementa un plan para realizar copias de seguridad de tu información con frecuencia.
Configura un software de seguridad para que realice análisis periódicos de tus dispositivos.
Si vas a vender o desechar algún dispositivo, restablece primero su configuración de fábrica.
Configura los dispositivos para que se bloqueen automáticamente si permanecen inactivos.
Ten un registro de todos los datos que maneja tu empresa para una protección más eficiente.
Capacita a tu personal
Realiza sesiones de capacitación para los empleados de tu empresa, resaltando las mejores prácticas de ciberseguridad.
Elabora un plan de emergencia para tener claro qué pasos seguir ante posibles incidentes de ciberseguridad.
Realiza pequeñas pruebas controladas para supervisar el grado de preparación de tus empleados frente a correos falsos u otras amenazas.
Mantén actualizado a tu equipo sobre nuevas tendencias de fraudes online, como suplantación de identidad o compras no autorizadas.
Ciberseguridad en la era del trabajo remoto
Vivimos en la era del trabajo remoto. Si bien esta modalidad de trabajo tiene beneficios, también plantea desafíos a nivel de seguridad. La mayoría de empleados suelen conectarse desde una red Wifi doméstica, que no siempre es segura, mientras que algunos utilizan sus propios dispositivos, los cuales carecen de una protección adecuada.
El problema se agudiza cuando varios integrantes de un hogar comparten la misma red. Un trabajador que maneja datos sensibles en su computadora está mucho más propenso a los denominados “ataques de intermediario”, que se producen cuando el punto de acceso es otro dispositivo.
Incentivar la cultura de seguridad informática en equipos remotos es un desafío mayor, pero no imposible. Los especialistas recomiendan utilizar cifrado WPA3 o WPA2 – AES, además de cambiar las credenciales predeterminadas del router, desactivar WPS, mantener actualizado el firmware del router y aislar los dispositivos de trabajo en una SSID o VLAN independiente.
Para las conexiones en sí, utilizar una VPN empresarial para enrutar todo el tráfico de trabajo es una solución efectiva, en especial cuando hay que gestionar información sensible. Esta herramienta garantiza que el tráfico entre el dispositivo del empleado y los recursos de la empresa esté cifrado de extremo a extremo.
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