América Latina se ha consolidado como el motor del comercio electrónico a nivel mundial, experimentando un crecimiento 1,5 veces superior al promedio global (Endeavor y Meli, Data Unit Report, 2024). De hecho, las proyecciones indican que las ventas superarán los $215 mil millones de dólares estadounidenses para el año 2026, impulsadas fuertemente por mercados como México y Brasil (Endeavor y Meli, Data Unit Report, 2024). En este panorama de acelerada digitalización, las mujeres empresarias de la región tienen una oportunidad de oro para expandir sus negocios más allá de sus fronteras, aprovechando un canal que reduce las barreras geográficas y democratiza el acceso a clientes globales (Gayá, CEPAL, 2024).
Realidad del comercio internacional
Las plataformas digitales y el comercio electrónico reducen radicalmente las barreras de información, los costos de intermediación y la necesidad de desplazamientos físicos, que enfrentan especialmente las pymes lideradas por mujeres, lo que facilita la conciliación de responsabilidades y brinda mayor autonomía financiera (Gayá, CEPAL, 2024). Además, los datos confirman que las pymes propiedad de mujeres que utilizan herramientas de comercio digital (como sitios web) presentan mayores tasas de exportación (OCDE, Estudio sobre comercio y género, 2025). De hecho, cuando las mujeres empresarias logran internacionalizarse, obtienen resultados en ventas tan competitivos como el resto de las empresas e incluso pueden ser más productivas (Gayá, CEPAL, 2024).
Síguenos en