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La “e-salud”, una oportunidad para los profesionales médicos

Los profesionales de la salud también pueden expandir su influencia más allá de las fronteras de su país. Existe en la actualidad una importante demanda de servicios de salud online, que puede ser aprovechada por estos proveedores. La certificación y la seguridad son algunos de los desafíos pendientes.

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Publicado por ConnectAmericas

DESTACADOS

  • El 71% de los usuarios de Internet utiliza la web para buscar información sobre salud
  • Las incertidumbres jurídicas son la barrera más grande al crecimiento de la medicina online

Hace algunos años, cuando una persona sufría alguna dolencia, lo primero que hacía era consultar con un médico. Hoy, probablemente, antes de acudir a un centro de salud, el paciente suele buscar los síntomas en Internet para estar más informado antes de ver un especialista y tratar de anticipar qué tipo de  enfermedad lo aqueja. 

Los sitios web que pueda visitar este paciente tienen información que problablemente ha sido provista por un médico, o algún otro experto que brinda los datos necesarios. Y lo más probable es que se haya cobrado por el servicio de acceso a esa información, o que el sitio obtenga rédito de publicidades que pueden colocarse en la página.

Este es solo un ejemplo de la inmensa cantidad de oportunidades que han surgido para los profesionales de la salud con la aparición y la expansión de Internet. Estas tecnologías, que pueden ser usadas como herramientas para acercarse a los pacientes, han sido denominadas “e-Salud”; haciendo uso de un prefijo popular para rotular a las prácticas relacionadas con la web, y que ya se había utilizado, por ejemplo, para el comercio.

De acuerdo con un equipo de investigadores liderado por Chantal Blouin, del Instituto Nacional de Salud Pública de Québec, “la información en salud es quizás el área en la que el contenido y la disponibilidad de datos han crecido más. Los individuos hoy pueden acceder a una gran cantidad de información médica y sanitaria que antes estaba solamente disponible para los profesionales. En los últimos años se ha observado un crecimiento explosivo de la ‘informatización’ del apoyo al cuidado de la salud, especialmente en los países industrialmente desarrollados. Hay un número creciente de servicios de información médica en Internet para ayudar tanto a los doctores como a los pacientes a responder preguntas, suplementando y potencialmente desplazando a los recursos impresos. Las bases de datos y los sitios que ofrecen información médica general o específica son los principales tipos de aplicaciones de la e-Salud en cuanto a la información”.

Pero la e-Salud va todavía más allá. Según Gunther Eysenbach, editor del Journal of Medical Internet Research, es “un campo emergente en la intersección entre la informática médica, la salud pública y los negocios, que se refiere a la provisión de servicios e información de salud a través de Internet y tecnologías asociadas”. Se trata de una definición amplia, que permite incluir desde la telemedicina hasta la educación de trabajadores de la salud, pasando por todas las prácticas tecnológicas comerciales relacionadas con cuestiones sanitarias. Por ejemplo, el almacenamiento de información de salud.

Mercado con mucha demanda

Un estudio realizado en siete países europeos mostró que el 71% de los usuarios de Internet habían utilizado la web para buscar información sobre salud. De acuerdo con los autores de la investigación, “es probable que los doctores encuentren que los pacientes esperan que les ofrezcan servicios de e-Salud” y, de hecho, al momento de elegir un nuevo médico, “más de un tercio de los encuestados afirmó que la provisión de servicios de e-Salud era importante”.

Los individuos hoy pueden acceder a una gran cantidad de información médica y sanitaria que antes estaba solamente disponible para los profesionales

De acuerdo con la investigación, “la forma más usual de utilizar Internet para cuestiones relacionadas con la salud es la lectura de información médica, segundo la utilización de Internet para decidir si ver o no a un médico; y por último para prepararse y cumplir con las indicaciones del doctor. Por lo tanto, el uso de la Internet en relación con la salud afecta la utilización de otros servicios sanitarios por parte de los pacientes, pero parecería suplementar más que remplazar los servicios de salud ordinarios. Es dos veces más frecuente que el acceso a Internet para consultar cuestiones de salud tranquilice a los pacientes a que les genere ansiedad”.

Algunos desafíos del sector

Dado el carácter novedoso de esta práctica, el equipo de Blouin identifica una serie de desafíos pendientes. Uno de ellos, por ejemplo, es el de la certificación: “¿Qué agente encargado de controlar las drogas certificará una farmacia online, por ejemplo? ¿Quién garantizará la prescripción de cierto plan de tratamiento? ¿Quién distinguirá entre doctores calificados y ‘curanderos’ ofreciendo servicios en Internet?”. Otro potencial problema puede ser “la necesidad de estandarizar las normas éticas detrás de la e-Salud, y de proteger la privacidad de pacientes y consumidores online”.

En general, los investigadores afirman que “las incertidumbres jurídicas son la barrera más grande al crecimiento de la medicina online. Se requieren cambios en el marco jurídico para reconocer la legalidad contractual de las transacciones en Internet, y para que sirvan como evidencia ante un tribunal. Las mayores preocupaciones jurídicas conciernen a cómo proteger los consumidores contra drogas provistas ilegalmente y la mala praxis en e-Salud. Estas preocupaciones son mayormente reacciones a los ejemplos emergentes de algunas medicinas peligrosas prescriptas o vendidas online a pacientes. Historias negativas como estas podrían desincentivar a la gente a usar la e-Salud”.

Para enfrentar estos desafíos, un profesional de la salud que decidiera utilizar Internet para internacionalizarse podría tomar ciertos recaudos que otorguen confianza a los consumidores de sus servicios. Por ejemplo, podría publicar su matrícula nacional en Internet, y asegurarse de que toda opinión médica esté firmada por un profesional. También podrían asociarse con instituciones prestigiosas o reconocidas en el campo de la medicina, incluso entes gubernamentales.

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BIBLIOGRAFÍA

Andreassen, Hege K.; Bujnowska-Fedak, Maria M.; Chronaki, Catherine E.; Dumitru, Roxana C.; Pudule, Iveta; Santana, Silvina; Voss, Henning; Wynn, Rolf. European citizens' use of E-health services: a study of seven countries. En BMC Public Health 7, no. 1, 2007. 

Blouin, Chantal; Gobrecht, Jens; Lethbridge, Jane; Singh, Didar; Smith, Richard; Warner, David. Trade In Health Services Under The Four Modes Of Supply: Review Of Current  Trends And Policy Issues. En Blouin, Chantal; Smith, Richard; Drager, Nick, International Trade in Health services and the GATS. Current issues and debates. Washington: The World Bank, 2006.

Eysenbach, Gunther. What is e-health? En Journal of medical Internet research3, no. 2, 2001.

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